Ciudad
Maina recargado:" Perotti no es mi papá"
03/09/2010
El presidente del Concejo Municipal de Rafaela, Jorge Maina, no parece dispuesto a permanecer callado. Luego de las quejas que el sector empresario le hizo escuchar al intendente Omar Perotti en la reunión del lunes, cuestionando la protesta que Maina encabezó el 30 de julio (en oportunidad de una jornada empresaria), el presidente del Concejo volvió a la carga y pidió a los empresarios rafaelinos ¨dejar de hacerse los distraÃdos¨ y ¨reclamar todos juntos las obras que la ciudad necesita¨.
En declaraciones al programa Red Urbana, que se emite por Red Del Plata Rafaela, el dirigente consideró ¨lamentable¨ que se haya utilizado la reunión para tratar ese tema. Pero además redobló la apuesta. ¨Perotti no es mi papá¨, fue la gráfica definición que utilizó para referirse a su independencia respecto del intendente.
Además, adjudicó al vicepresidente del CCIRR, Miguel Herrero, declaraciones en las que éste habrÃa manifestado que las obras que deberÃa hacer la provincia son el nuevo Hospital y el Centro CÃvico. ¨Nadie en Rafaela piensa en un nuevo Hospital, la gente quiere que arreglen el que hay. Y menos el Centro CÃvico, que es un comité del socialismo¨, disparó Maina. Pero fue más lejos: ¨a lo mejor Herrero se está probando las ropas de candidato del socialismo, que anda buscando alguna figura para ponerle el traje de candidato¨, azuzó .
¨Creo que no estoy entendiendo parte de esta historia¨, señaló en tono de ironÃa sobre las posturas de los empresarios locales . ¨Acá, las obras importantes, fundamentales, son: el acueducto, que lo frenó Binner; las cloacas, también frenadas por el Gobernador y hace poco reiniciadas; el desvÃo de la ruta N° 70, el taller de revisación técnica vehicular, las lagunas de retardo, el equipo de radioterapia, todas obras también frenadas por Binner¨.
¨Entonces, hay de dejar de hacerse los distraÃdos y decir las cosas como son¨, apuntó Maina, al tiempo que pidió ¨reclamar (a la Provincia) todos juntos las obras que la ciudad necesita¨.
En otro orden, Maina también envió una carta a la presidenta de la Nación pidiendo que el Estado nacional se haga cargo de la obra de los acueductos. AquÃ, el texto completo de la carta:
El que suscribe, JORGE AMERICO MAINA (DNI 11.535.122) en mi carácter de ciudadano y concejal de la ciudad de RAFAELA (Provincia de Santa Fe) del Frente para la Victoria, me dirijo respetuosamente a la Señora Presidenta de la Nación DRA. CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER a fin de solicitarle formal y concretamente instrumente las medidas que considere pertinentes para que el ESTADO NACIONAL impulse la construcción del Acueducto Centro-Norte de la Provincia de Santa Fe.
Antecedentes: oportunamente, la gestión del ex gobernador de la provincia de Santa Fe Ing. Jorge Obeid habÃa concretado el proyecto y realizado el llamado a licitación para un acueducto denominado “Centro – Norte” con origen en DesvÃo Arijón, que abastecerÃa del lÃquido elemento, entre otras, a la ciudad de Rafaela y numerosas poblaciones del norte del estado santafesino.
Al asumir la nueva administración se dejó sin efecto la licitación – para revisarla, se dijo- y se dispuso que en el transcurso de este año se concretarÃa, con el objetivo de ponerlo en marcha en el año 2015, demás esta decir, que es responsabilidad indelegable del Estado Provincial velar por la salud de sus habitantes.
CONSIDERACIONES: Advertirá el elevado criterio de la Señora Presidenta que en la Argentina que queremos mejorar cada dÃa y en la cual ponemos todos nuestros esfuerzos, aciertos y errores, el tema supone una falta de consideración que se acerca a un despropósito, por llamarlo de una manera elegante.
La ciudad de Rafaela cuenta con algo más de cien mil habitantes a la fecha con un porcentaje de prestación en la red de agua potable de un 85 por ciento de sus 35.000 inmuebles, o sea unos 100.000 habitantes aproximadamente, a lo que habrÃa que sumarle el resto de las localidades favorecidas lo que harÃa un total de 450.000 beneficiarios.
Esto determina que la provisión dependa de un acueducto que aporta agua de napa desde la ciudad de Esperanza (a sesenta kilómetros) a través de un conducto de cincuenta centÃmetros de diámetro, sometido a los vaivenes y prestaciones lógicos de un elemento que data de 1970. En ese momento, cubrÃa unos 5.000 inmuebles con el servicio, en una ciudad de 40.000 habitantes.
En la actualidad, a este recurso lo complementa una planta de ósmosis inversa que termina por maquillar una realidad que muestra su costado deficitario ya en los meses de menor demanda como el invierno, dejando en el resto del año a muchos sectores sin el imprescindible elemento.
PodrÃamos avanzar en otros tópicos no menos graves que genera la falta de agua en la ciudad, por ejemplo los efectos a largo plazo del arsénico de las napas en la salud; tedioso serÃa pormenorizar en este aspecto y su directa relación con el cáncer, que es una de las enfermedades que está demasiado presente en nuestra sociedad pese a que sus números siempre han sido acallados por quienes podrÃan dejar elementos más contundentes en la materia.
Si bien los elementos a aportar en este y otros sentidos son muchos, y no nos faltan, considero que la cuestión pasa por otro lineamiento que no es otra cosa que una decisión polÃtica, una alternativa de Estado que termine con tantas vueltas y establezca los niveles de realización que el caso amerita.
Somos una ciudad que genera trabajo, que aporta al sistema su esfuerzo, su historia de superación y una constante situación de progreso, persiguiendo objetivos que sirven para la comunidad. Esta multiplicidad de virtudes no nos exime de analizar nuestras falencias y aquello que nos impide conjugar intereses propios con los de todos.
Pero apuntamos al bien común y a no perder de vista la sumatoria de cuestiones buenas y malas; tenemos muchas virtudes y sueños, pero no tenemos agua.
Soy conciente de lo complejo de la obra y del presupuesto que implicarÃa poder realizarla, en ese camino, apuntando a que esta gestión presidencial y la anterior han puesto especial énfasis en acentuar la presencia del Estado en todo aquello que supone el bien común, y en establecer reglas claras para los ciudadanos, es que pido su intervención en el tema.
Participé con sana envidia de la inauguración en la localidad de San Genaro (Santa Fe) del Acueducto Centro Oeste, nuestra ciudad y una amplia región se merece la misma oportunidad, ojala pueda ser usted Señora Presidenta, quien definitivamente nos libere de esta amarga espera haciendo realidad este reclamo histórico de autoridades, instituciones y pueblo de la ciudad de Rafaela.
No puedo dejar de citar, Señora Presidenta, con la convicción que me otorga el ideario peronista y la experiencia que conlleva la militancia, que la idea de gestión como representantes del pueblo no es sumar proyectos utópicos sino ideas concretadas y hacer todo lo posible – y un poco más- para dejar el camino abierto y señalado a las nuevas generaciones.
Y ellas también necesitan el agua HOY.
Quedando a su disposición para lo que usted considere necesario, la saludo atentamente.